Esta semana en la ciencia 13|25

 

Semana - 1325 - 0

 

  • Fuentes y mecanismos de formación de nubes cirrus

  • La evitación de los excesos

Fuentes y mecanismos de formación de nubes cirrus

Semana - 1325 - 1 CirrusLa formación de nubes tipo cirrus depende de la abundancia de núcleos de hielo en el ambiente, ya que es en torno de estos que ocurre la condensación necesaria de vapor de agua atmosférico. Aunque se sabe que sólo una pequeña fracción de los aerosoles atmosféricos puede servir eficientemente como núcleos de hielo, los componentes que intervienen para dicha eficiencia no han sido identificados. Esta semana, un equipo de investigadores publicó resultados de análisis realizados a muestras de material de nubes cirrus obtenidas in situ.

Tras un proceso de sublimación, pudieron determinar la composición de las partículas residuales en los cristales colectados. De acuerdo al reporte, los resultados demuestran que la principal fuente para su formación son partículas de polvo y de tipo metálico. Asimismo, se refiere que se encontró una baja concentración de sulfato o partículas orgánicas y que prácticamente no hay presencia de materiales biológicos o carbón elemental. Con base en estos análisis, y en combinación con mediciones de humedad, el equipo concluye que el principal mecanismo de formación de las nubes tipo cirrus es la congelación.

 

La evitación de los excesos

Semana - 1325 - 2 SalinasEsta semana se publicaron, en la revista Science, dos investigaciones que hacen uso de la Drosophila melanogaster como modelo para indagar acerca de los mecanismos de recepción, distribución y discriminación de la información sobre la abundancia de ciertos elementos vitales en el ambiente.

Hui-Hao Lin y colegas reportan el mapeo del circuito de detección de Dióxido de carbono (CO2), el cual constituye una importante señal ambiental y de comunicación para esta especie. Se encontró que en este caso son las distintas intensidades de un mismo estímulo las que provocan percepciones diferentes al tomar caminos neuronales diversos. Explican que son dos las clases de neuronas que median la evitación de concentraciones de CO2, ya sean altas o bajas; mientras que una tercera, -de neuronas inhibitorias-, se encarga de desactivar la vía de baja concentración en presencia de mayores niveles.

Dado que la sal es un elemento benéfico en bajas cantidades, al tiempo que puede ser dañino en concentraciones altas, se ha encontrado que de manera natural muchas especies desarrollan el gusto por ella en tanto no incremente su cantidad, ante lo cual se activan respuestas de rechazo. El equipo de investigadores encabezado por Yali V. Zhang, centró su investigación en los mecanismos de diferenciación perceptual de la sal en Drosophila. Encontraron que esta especie utiliza dos tipos de receptores neuronales gustativos para distinguir entre mucha y poca sal. Un tipo se activa al máximo con bajas concentraciones e induce la respuesta conductual de alimentarse. La otra clase de receptores es activada en presencia de mayores cantidades de sal y dispara comportamientos de evitación. Es de particular interés el descubrimiento del papel que juegan, para la detección de poca sal, los recientemente descubiertos receptores ionotrópicos pues se descubrió que su pérdida inhibía la respuesta de atracción, dejando intactos los receptores de alta concentración, lo que da como resultado conductas aversivas incluso ante bajas cantidades de sal.


Con información de artículos publicados en Science 6138 del 14 de junio de 2013

Anuncios

Un pensamiento en “Esta semana en la ciencia 13|25”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s