Esta semana en la ciencia 14|05

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  • Paleogenómica: La aportación del ADN antiguo

“En los últimos años, la publicación de paleogenomas parciales y completos ha revitalizado la investigación en ADN antiguo. [… ] la investigación de los procesos evolutivos a través del tiempo puede contar con amplios datos genómicos, con antigüedades de miles de años. Gracias a ello, se han logrado grandes avances, en especial en lo concerniente a los homínidos.”

  • La muerte en el imaginario colectivo y su estudio científico

“Originalmente, el estudio de los procesos epidémicos se consideraba un campo de  interés sólo para los médicos e investigadores en ámbitos de la salud. No obstante, cada vez hay más historiadores, antropólogos y otros científicos sociales tratando de entender, describir y analizar los fenómenos de este tipo, considerando factores socioculturales que permitan entender el contexto en que se originaron y diseminaron.”

Paleogenómica: La aportación del ADN antiguo

b_jennifer-klunk-examines-a-sample_new2Una de las principales metas de la biología evolutiva es comprender el proceso de especiación y los cambios que han acompañado y modelado la distribución actual de las especies. La paleogenómica aborda estos temas mediante el uso de ADN antiguo.

En los últimos años, la publicación de paleogenomas parciales y completos ha revitalizado la investigación en ADN antiguo. Al no estar ya limitada a pequeños fragmentos de ADN mitocondrial, la investigación de los procesos evolutivos a través del tiempo puede contar con amplios datos genómicos, con antigüedades de miles de años. Gracias a ello, se han logrado grandes avances, en especial en lo concerniente a los homínidos.

Esta semana se publicó un artículo en la revista Science, en que se da cuenta de los orígenes y el desarrollo que ha tenido este campo de estudio, sus dificultades y la forma en que han sido superadas.

En él se reseñan los comienzos de este tipo de estudios tres décadas atrás. La primera secuencia parcial de ADN antiguo que se reportó, correspondía a una piel de quagga conservada en un museo. Casi al mismo tiempo, se hacía lo mismo con material obtenido de una momia egipcia. Refieren que si bien lo obtenido de la momia resultó ser producto de la contaminación –lo cual permitió vislumbrar una de las principales dificultades que estos estudios tendrán-, estos primero estudios sirvieron para generar gran entusiasmo hacia la obtención de ADN de  fósiles.

De acuerdo a los autores, la meta principal de la genómica es conocer de la función a partir del genoma. Aunque no es posible observar muchos fenotipos, sí podría lograrse la recuperación de información epigenética a partir de algunos datos paleogenómicos.

Un aspecto importante que estos estudios han revelado, es que los límites que se consideraban hace treinta años, tanto en tiempo como en sustratos analizables, no son tan estrechos . Ahora se sabe que si se toman las medidas pertinentes para evitar la contaminación, es posible generar genomas de mayor antigüedad y con alta calidad. Ejemplos de esto son el genoma de un caballo de 700 000 años, y los genomas mitocondriales de un oso y un homínido, con más de 300 000 años,  obtenidos de huesos preservados en cuevas de España.

Aunque es en principio simple, la extracción de ADN antiguo sigue presentando algunos desafíos y la secuenciación de genomas representa elevados costos para los laboratorios. No obstante, con los avances en el aislamiento de ADN y la reducción de costos de secuenciación, las aportaciones geográficas y taxonómicas de la paleogenómica son cada vez mayores. Con la mejorada capacidad de estudiar grandes cantidades de muestras con altas proporciones de ADN antiguo endógeno, la paleogenómica se encuentra en posición de convertirse en una tecnología clave para la comprensión de eventos evolutivos recientes.


La muerte en el imaginario colectivo y su estudio científico

Semana -1405 - 2 CodexEn el libro intitulado El miedo a morir. Endemias, epidemias y pandemias en México: análisis de larga duración, los distintos investigadores, antropólogos, sociólogos e historiadores, plantean una perspectiva sociocultural sobre la muerte, partiendo desde su estudio cualitativo y cuantitativo. Las encargadas de la recopilación de las investigaciones, América Molina del Villar, Lourdes Márquez Morfín y Claudia Patricia Pardo Hernández, acaban de sacar este libro multidisciplinario a la luz pública, a través de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, el CIESAS, el Instituto Mora, y el CONACyT, en diciembre del 2013.

Esta temática nos lleva a cuestionarnos por qué nos enfermamos, de dónde surgen las epidemias y cómo afectan no sólo a los individuos sino también a las comunidades.

Es importante resaltar que las enfermedades de tipo infeccioso han estado presentes como compañeras inseparables del ser humano, de lo cual se tienen registros históricos desde la antigüedad hasta nuestros días. No obstante, el fenómeno epidémico de la mayoría de los padecimientos que se describen en el libro, se asocia al desarrollo de grandes urbes, al progreso industrial, a la expansión del comercio a lo largo y ancho del planeta y a las migraciones masivas, que según los autores del libro están asociadas al inicio de la globalización. Las migraciones masivas también están asociadas a la aparición de las pandemias.

Originalmente, el estudio de los procesos epidémicos se consideraba un campo de  interés sólo para los médicos e investigadores en ámbitos de la salud. No obstante, cada vez hay más historiadores, antropólogos y otros científicos sociales tratando de entender, describir y analizar los fenómenos de este tipo, considerando factores socioculturales que permitan entender el contexto en que se originaron y diseminaron, por ejemplo, analizando qué papel jugó el imaginario colectivo, entre otros temas de interés. En el caso de esta obra, el objetivo del grupo de investigadores se centró en conocer y entender los procesos infecciosos desde un enfoque biosociocultural, en un análisis de larga duración -desde el siglo XVI hasta nuestros días- sobre las diferentes enfermedades infecciosas que adquirieron un grado de epidemia, endemia o pandemia en el territorio nacional.

En muchos casos a lo largo de la historia, las epidemias han sido temidas, no sólo por la posibilidad de contagio, sino sobre todo por la factibilidad de morir, esto ha incitado un interés muy grande de los científicos sociales por analizar el miedo a la muerte asociado a las endemias, epidemias y pandemias, que se ve reflejado no sólo en el libro, sino en diversas cátedras al respecto, como el seminario multidisciplinario y multi-institucional llamado Historia, enfoques y reflexiones en torno al estudio de las epidemias en México, con profesores de la Escuela Nacional de Antropología e Historia, el Colegio de Investigación y Estudios Superiores de Antropología Social y el Instituto Mora. Estas reflexiones históricas llevan a entender el origen de algunos prejuicios y miedos que construyen parte del imaginario colectivo y que se encuentran aún vigentes.


Referencias:
Science 6169, del 24 de enero de 2014.
El miedo a morir. Endemias, epidemias y pandemias en México: análisis de larga duración.  México, 2013.

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