Esta semana en la ciencia 15|43

Semana -1543 - 1 C. elegans

Nuevas neuronas para el aprendizaje

“… estas neuronas específicas, a las que han denominado MCM o misteriosas células del macho, se generan durante la maduración sexual y son integradas en los circuitos preexistentes para acoplar las respuestas quimiotácticas a las prioridades reproductivas.”

El dimorfismo sexual es una característica de muchas especies animales, se trata de diferencias anatómicas y fisiológicas que han demostrado jugar un importante papel evolutivo y para la supervivencia de las especies. El concepto de dimorfismo se extiende también al comportamiento observable en actividades fundamentales como la búsqueda de alimento, el apareamiento y la crianza de la descendencia. Más aún, es también aplicable a diferencias observadas en procesos de tipo cognitivo, como el aprendizaje. Si bien muchas de las causas evolutivas y consecuencias prácticas de las diferencias conductuales y cognitivas han sido estudiadas en los últimos años, su correspondencia con posibles diferencias entre los sexos a nivel del desarrollo y organización de los circuitos neuronales es todavía desconocida.

Semana -1543 - 2 C. elegans

Esta semana, investigadores de la Universidad de Londres han publicado un estudio en gusanos Caenorhabditis elegans, cuyos resultados arrojan luz sobre el origen del dimorfismo a nivel neuronal y su relación con las diferencias presentadas en la capacidad de aprendizaje. El gusano C. elegans es un nemátodo ampliamente estudiado en los campos de la biología evolutiva, celular y la genética, pues posee características que facilitan su observación, conservación e intervención en varios niveles; su genoma ha sido totalmente secuenciado y se ha mapeado por completo su sistema de conexiones neuronales. Los dimorfismos mejor descritos en esta especie, son los circuitos sensoriales y motores específicos de los machos, requeridos para el apareamiento. Los machos han mostrado capacidad de aprendizaje asociativo, que es utilizado para facilitar la búsqueda de pareja y si bien el condicionamiento involucra neuronas sensoriales compartidas por ambos sexos así como específicas del macho, se desconocía la existencia de interneuronas para la integración en el circuito.

Los investigadores lograron identificar un par bilateral de neuronas que habían permanecido desconocidas. Hasta ahora, el número de neuronas conocidas en el macho del C. elegans era de 383 (81 más que en el sexo opuesto), pero como resultado del estudio, la cantidad de neuronas en el cerebro asciende a 385. De acuerdo con el artículo, estas neuronas específicas, a las que han denominado MCM o misteriosas células del macho, se generan durante la maduración sexual y son integradas en los circuitos preexistentes para acoplar las respuestas quimiotácticas a las prioridades reproductivas. Otro descubrimiento importante reportado en el artículo, es el hecho de que las MCM son derivadas de células diferenciadas de la glía, lo cual, según los autores, revela un rol general de las células gliales como progenitoras. La plasticidad dimórfica sexual en procesos cognitivos como el aprendizaje, se muestra entonces relacionada con la adición de células, específicas de los machos, durante la maduración sexual.


Con información del artículo publicado en Nature 7573, el 15 de octubre de 2015.

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